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El efecto Netflix

The Netflix Effect Logo

Hace diez años, Netflix pasó de estar presente en unos 60 países a estarlo en más de 190 en un solo día. Entonces dijimos: «Queremos llevar grandes historias de todos los rincones del planeta a espectadores de todo el mundo»

Por aquel entonces, se hablaba mucho de cómo Netflix se estaba expandiendo por todo el mundo. Pero nosotros teníamos claro, incluso entonces, que la mejor forma de llegar al mundo era empezar apostando de lleno por lo local.

En 2015, estrenamos en México ‘Club de Cuervos’, nuestra primera serie original fuera de Estados Unidos. Hoy producimos series y películas en más de 4500 ciudades y localidades de más de 50 países. Cada producción de Netflix es, ante todo, una producción local: genera empleo e impulsa negocios allí donde se rueda. Y sus efectos llegan mucho más allá de la pantalla.

Hoy presentamos el efecto Netflix, un análisis integral de las repercusiones económicas, culturales y sociales de nuestras películas y series, y de cómo ese efecto se extiende a la economía, la industria y la vida cotidiana, día tras día y semana tras semana.

Y, por supuesto, las grandes cifras hablan por sí solas: en los últimos 10 años, Netflix ha invertido más de 135 000 millones de dólares en películas y series, y ha aportado más de 325 000 millones de dólares a la economía mundial. Solo nuestras producciones han generado más de 425 000 puestos de trabajo.

Pero detrás de cada cifra hay personas: guionistas, directores, carpinteros, electricistas, propietarios de pequeños negocios, vecinos y, por supuesto, los fans que hacen posible todo esto.

En Estados Unidos, las cuatro temporadas de El abogado del Lincoln han aportado más de 425 millones de dólares a la economía californiana, han dado empleo a más de 4.300 personas entre reparto y equipo técnico, y se han rodado en más de 50 localizaciones diferentes de Los Ángeles, entre ellas el Dodger Stadium y el Grand Central Market. Por su parte, las cinco temporadas de Stranger Things han generado más de 8.000 puestos de trabajo en la producción, incluidos más de 200 especialistas que trabajaron solo en la última temporada. Más de 3.800 proveedores de casi todos los estados contribuyeron a dar vida a la serie. 

Frontera verde es un thriller colombiano que rodamos en plena selva amazónica. Antes de rodar un solo plano, Walter Morales, vecino de la localidad, dirigió un ritual de bendición para el equipo. Su familia participó en la producción como asistentes de maquillaje, auxiliares de producción y actores. Y 30 de las 150 personas del equipo procedían de comunidades amazónicas de la zona.

En Strängnäs, una pequeña ciudad cerca de Estocolmo, hemos rodado siete versiones europeas distintas de Love is Blind. Durante 40 semanas al año, la ciudad se transforma en un bullicioso plató donde trabajan equipos de iluminación y sonido, diseñadores de decorados, maquilladores y servicios de catering. El equipo llena los hoteles, come en restaurantes de la zona y da mucho trabajo a los conductores locales.

Netflix no sería Netflix sin nuestras empresas colaboradoras. Y cuando crean historias increíbles, nuestros suscriptores no solo quieren verlas, también quieren vivirlas.

Por ejemplo, cuando se estrenó Las guerreras k-pop, se convirtió en nuestra película original más vista de todos los tiempos. Pero también desató un auténtico fenómeno cultural. Golden hizo historia al convertirse en la primera canción de k-pop en ganar un Grammy, y la película se llevó, además, dos Oscar®. Además, Duolingo registró un aumento del 22 % en el número de estadounidenses que estudiaban coreano y las reservas de vuelos a Corea del Sur se dispararon un 25 %.

En los últimos 10 años, las series y películas de Netflix han influido en lo que la gente lee, compra, escucha, come, viste e incluso en a qué juega. Hemos vuelto a llevar canciones de años atrás a los primeros puestos de las listas de éxitos, ayudado a que deportes minoritarios lleguen a millones de personas y disparado las ventas de todo tipo de productos: desde tableros de ajedrez hasta disfraces de Halloween o soluciones de almacenaje para casa.

Ahora tenemos la responsabilidad de hacer que todo esto siga creciendo. Por eso, mientras otras empresas del sector moderan su inversión, nosotros seguimos apostando fuerte: destinamos miles de millones de dólares cada año a películas y series, ampliamos nuestros centros de producción desde España hasta Nueva Jersey, y contribuimos al crecimiento del sector audiovisual con programas de formación que ya han llegado a más de 90 000 personas en más de 75 países.

También hemos restaurado salas de cine históricas como The Egyptian, en Los Ángeles, o el Cinema Europa, en Roma, y hemos ayudado a desarrollar tecnología pensada para apoyar a creadores y estudios de todo el mundo.

Hoy, la industria del entretenimiento cambia aún más deprisa que cuando empezamos; por eso, seguiremos invirtiendo en las relaciones que hemos construido con los creadores con los que trabajamos, los territorios y las personas que sostienen nuestras producciones, y los fans que disfrutan de nuestras historias.

Para mí, el efecto Netflix radica en esto. Y aunque me enorgullece todo lo que hemos conseguido juntos, estoy deseando ver todo lo que está por venir.