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Las diseñadoras de vestuario de ‘Emily en París’ apuestan por ropa más audaz y deslumbrante en la temporada 2

Las diseñadoras de vestuario de ‘Emily en París’ apuestan por ropa más audaz y deslumbrante en la temporada 2

Desde el original vestido entallado de flores hasta el inolvidable «gorrito» de pescador, la moda de la primera temporada de Emily en París dejó una honda huella en los espectadores. Así que ni que decir tiene que la presión era enorme cuando las cámaras empezaron a rodar la segunda temporada. Por suerte, la diseñadora de vestuario Marylin Fitoussi y la asesora de diseño de vestuario Patricia Field, premiada con el Emmy, han vuelto al equipo para vestir a Emily y compañía. Adelantándonos al esperadísimo regreso de la comedia, que tendrá lugar el 22 de diciembre, hemos hablado con Fitoussi y con Field acerca de los cambios en la moda de esta temporada, sobre cómo es trabajar con la estrella y productora ejecutiva Lily Collins y sobre el enfoque que han adoptado para crear las prendas más destacadas de esta temporada.

Tras el éxito de la primera temporada, ¿qué habéis hecho para diferenciar el vestuario de la segunda?

Marylin Fitoussi: Parte del éxito de la primera temporada se debió a la libertad que el diseño de vestuario dio al reparto para combinar las prendas como quisiera. Les enseñamos que no debían reprimirse, y que podían mezclar rayas con lunares, así como varios colores. Mi lema, tanto en esta temporada como en la anterior, siempre ha sido: «Demasiado buen gusto es aburrido». Mi sello es el eclecticismo y la mezcla de todo. Así que, si alguien creía que la primera temporada era un poco excesiva y llamativa, la segunda lo es aún más. Estoy orgullosa de ella. Emily tiene una extraordinaria personalidad, y esta temporada su vestuario va a ser igual de extraordinario.

Patricia Field: Era muy importante que tratáramos de no repetir lo que hicimos en la primera temporada. Quería mostrarle nuevas ideas al público. En la temporada anterior usamos mucho blanco y negro, así que ya no quería hacer eso. Y obviamente no queríamos volver al gorro ‘bucket’, porque no queremos aburrir al público. No queremos que piense: «Bah, ya lo tengo visto». Queríamos ofrecer algo nuevo, emocionante e interesante. La moda fluye, y lo más importante de la moda, hasta donde me consta, es que, al igual que otras formas de arte, es un espejo de la época. Sea la época que sea, la verás reflejada en la moda. Pero en la serie intentamos evitar las tendencias. No me canso de decir que las tendencias mueren pronto; las tendencias pierden fuelle muy rápido.

¿Nos contáis cómo ha sido volver a trabajar con Lily Collins en esta temporada?

Fitoussi: Es maravilloso. Ha absorbido por completo todos los gestos de Emily, su vocabulario, todo lo que acompaña su imagen tan especial. Y como Lily es una profesional consumada, nunca dice que no. Aunque es verdad que a veces hay conjuntos que la echan para atrás y, cuando ve ciertas combinaciones, dice con una sonrisita: «¿En serio?». Pero, si es mínimamente perturbador, sé que es bueno. Si no se escandaliza, entonces digo: «Puede que aún sea demasiado sencillo». Probamos con muchas cosas, compongo catálogos de ropa y se los enseño, y a partir de ahí ella decide cuál se quiere probar, qué le atrae. Es muy abierta. Por suerte, ninguno de los actores nos pone límites. Confían en mí y confían en Patricia, y es maravilloso trabajar así, porque podemos experimentar cada vez un poco más. Podemos poner el listón más alto.

¿Cómo lleváis a cabo la adquisición de las prendas más destacadas?

Fitoussi: Llevo los últimos siete años reciclando y reutilizando. Solo compramos algo nuevo si se necesita para el día siguiente y no hay forma de entregarlo a tiempo. Me encantan las tiendas de segunda mano; soy amiga de casi todos los dueños de tiendas ‘vintage’ de París. Me llaman cuando tienen prendas únicas o muy especiales, cualquier cosa que un simple mortal no se atrevería a ponerse. Para la segunda temporada, decidí que mi desafío sería combinar una prenda de alta costura, de Dior o Balmain, con una de un joven diseñador, con una ‘vintage’, con algo que encontrarías en tiendas como H&M o Zara. Todo el mundo debe poder comprarse algo que le gusta de acuerdo con sus posibilidades. Compra ropa de diseño si puedes, compra en H&M. Yo compro casi todo entre las 3:30 y las 5:30, que es cuando mi mente está más despejada.

El color parece una parte muy importante del vestuario, sobre todo en cuanto al personaje de Emily. ¿Podéis hablarnos un poco sobre la importancia del color en esta temporada?

Field: Hace poco acuñé una expresión propia que describe la reacción que me gusta ver en relación con el vestuario, y es «ropa feliz». Me encanta el color. Me permite crear distintas combinaciones que llaman la atención. Emily es la chica perfecta para llevar color porque, cuando empezamos, me dijeron que era del Medio Oeste estadounidense, de modo que su estilo es de allí. Creo que en la temporada anterior dimos con la receta ideal para ella, y el color ha contribuido mucho a ello. A la gente le gusta el color, y hoy en día lo necesita. Cuando se emitió el primer episodio, no paré de oír lo divertidísimo que era ver Emily en París durante la pandemia, y que ayudó a levantar el ánimo a la gente. Eso me hizo feliz, así que espero que la ropa de esta temporada siga haciendo feliz al público.

La segunda temporada de Emily en París se estrena el 22 de diciembre en Netflix.