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El verdadero impacto ambiental del streaming

Netflix Carbon Streaming Impact

¿Cuál es el verdadero impacto del streaming sobre el medioambiente? Algunos estudios han intentado responder esta pregunta, pero es difícil encontrar la respuesta correcta. Para que un episodio de Sombra y hueso llegue a tu pantalla, se necesitan distintas tecnologías que están evolucionando constantemente: desde centros de datos donde se almacena la información, hasta la infraestructura que lleva internet a tu hogar y la electricidad que te permite disfrutar la serie. Los estudios que midieron esas emisiones lo hicieron un poco a ciegas y, como el resultado, se obtuvieron estimaciones poco precisas y se crearon algunos mitos. Hasta ahora.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol se dedicó durante una década a desarrollar una herramienta para calcular la huella de carbono del streaming y de otros usos cotidianos de internet, como navegar para encontrar noticias o la respuesta a esta pregunta. La calculadora usa los protocolos científicos más recientes para medir las emisiones (es decir, evaluaciones de ciclos de vida) y los datos directamente desde las empresas de entretenimiento y de medios que dependen del streaming, y las compara con las estimaciones más genéricas de estudios anteriores.

Esta investigación es el tema de un nuevo artículo especializado independiente realizado por los investigadores de sostenibilidad de The Carbon Trust que se publicó hoy. Si bien hay mucha información para digerir en el artículo completo, a continuación mencionamos cuatro hallazgos claves:

  1. La huella de carbono promedio de una hora de streaming en Europa es de aproximadamente 55 gCO2e (gramos de equivalente de dióxido de carbono). Es casi lo mismo que hacer cuatro bolsas de palomitas en el microondas, o hervir tres veces agua en una tetera eléctrica en el Reino Unido.* Las cifras anteriores que se publicaron en la prensa indicaban que la huella era de 3200 gCO2e, o el equivalente a hacer 200 bolsas de palomitas en el microondas. ¡Una gran diferencia!

  2. Ajustar la resolución de la imagen implica muy poca diferencia en las emisiones de carbono. Por ejemplo, cambiar de la definición estándar a la resolución de 4K incrementa las emisiones desde un poco menos de 1 gCO2e por hora a apenas un poco más de 1 gCO2e por hora. ¿Por qué? Internet siempre está «encendida», así que la energía adicional que se necesita para transmitir a una mejor resolución en tu TV es marginal si la comparamos con la energía necesaria para que internet esté siempre en funcionamiento. En estudios pasados, se sobreestimó este incremento a un valor de 500 gCO2e por hora.

  3. Aunque el uso del streaming y de internet ha aumentado en los últimos años, el consumo de energía para estas actividades en realidad se ha ido disminuyendo con el tiempo. Esto se debe a que los proveedores de centros de datos, internet y servicios públicos pueden satisfacer una mayor demanda sin consumir más energía. Están constantemente actualizando sus equipos para ser más eficientes en el consumo y, además, compran y usan más electricidad renovable.  El artículo revisa las tendencias pasadas para explicar en detalle todo esto.

  4. Los dispositivos de consumo (TV, laptops y computadoras de escritorio, smartphones, tablets) representan más de la mitad de las emisiones de carbono del streaming (más del 50 %), en comparación con otros componentes como centros de datos o servicios de internet. Así que el dispositivo con el que eliges hacer streaming y usar electricidad renovable en tu hogar puede tener un gran impacto en las emisiones y en el consumo de energía. Los dispositivos, incluso las TV, son cada vez más eficientes.

Netflix y otras empresas han usado esta herramienta de cálculo como parte de DIMPACT, un proyecto colaborativo que reúne a empresas de entretenimiento y medios con los investigadores de la Universidad de Bristol. Netflix recientemente ejecutó sus datos en la herramienta y descubrió que las emisiones por una hora de streaming en todo el mundo están por debajo de los 100 gCO2e, menos de lo que produce un vehículo de gasolina que se desplaza 400 metros.* Esta cifra incluye las redes de electricidad de regiones como Estados Unidos y Canadá, Latinoamérica y Asia‑Pacífico, en donde el consumo de carbono es mayor. Por lo tanto, los resultados son un poco más altos que los de The Carbon Trust, que son específicos de Europa, donde la red de suministro eléctrico emite menos carbono.*

El hecho de que The Carbon Trust valide la herramienta significa un paso adelante para que podamos evaluar más precisa y consistentemente el impacto ambiental del streaming, ya sea de centros de datos, proveedores de internet o fabricantes de dispositivos, y de las empresas de medios y entretenimiento que dependen del streaming. Entender mejor esta huella nos permite concentrarnos en reducir las emisiones en todas las industrias y en todo el mundo.

*Estas comparaciones varían de un país a otro según la intensidad de la emisión de carbono de la red de suministro eléctrico nacional del usuario.
*Estas comparaciones varían de un país a otro.
*Actualmente, esta evaluación solo considera el impacto del consumo de electricidad durante el uso. Otras fases del ciclo de vida de los dispositivos en las que los investigadores quieren profundizar son la fabricación y la obsolescencia.

La Dra. Emma Stewart es la primera directora de Sostenibilidad de Netflix, puesto que ocupa desde octubre de 2020. Tiene un doctorado de la Universidad de Stanford y una licenciatura en Artes (con honores) de la Universidad de Oxford. Antes de Netflix, fue directora del World Resources Institute, directora de Soluciones de Sostenibilidad en la empresa líder de software Autodesk, donde fue coautora del primer objetivo climático corporativo con base científica del mundo, y fundó el departamento de Investigación y Desarrollo en la organización Business for Social Responsibility. Contribuyó con múltiples libros y fue profesora de Intraempresariado en Sostenibilidad en la Universidad de California (Berkeley) y en la Universidad de Stanford.

El Dr. Daniel Schien es profesor titular de Ciencias de la Computación en la Universidad de Bristol, en el Reino Unido. Sus investigaciones se centran en mejorar nuestro entendimiento del impacto que tienen las tecnologías de la información y de la comunicación en el medioambiente y en cómo reducirlo. Daniel y su equipo fueron creadores pioneros de nuevos métodos y herramientas para evaluar la huella de carbono de los medios digitales que durante más de una década utilizaron las grandes empresas internacionales de medios.