Entretenimiento
30 de junio de 2020La pandemia de COVID-19 tuvo un impacto muy profundo en todo el mundo, redefiniendo drásticamente nuestra existencia cotidiana. Esta situación generó solidaridad, dificultades y tristeza, además de brindarnos la posibilidad de ver nuestras propias vidas desde otra perspectiva.
Ese es el origen de Hecho en casa, un proyecto ambicioso creado por el productor italiano Lorenzo Mieli (The Apartment Pictures) y los productores chilenos Juan de Dios Larraín y Pablo Larraín (Fabula).
La idea era muy simple: acercarse a un grupo de cineastas talentosos durante la cuarentena y crear una antología de cortometrajes sobre sus experiencias. De este modo, Hecho en casa es hacer cine en su forma más pura, en habitaciones y baños que sirven de locaciones y con teléfonos en lugar de cámaras. Parte de la belleza de este proyecto fue su simplicidad. Al ver estas historias, las personas de todas partes del mundo podrán encontrar en la pantalla algo de sus propias vidas.
Queríamos mostrar las diferencias y similitudes de cómo se vive el aislamiento en todo el mundo. Este proyecto reunió orgánicamente no solo a un grupo diverso y maravilloso de cineastas de once países, sino también a una combinación impresionante de pioneros con un futuro promisorio y leyendas ya consagradas del mundo del cine.
Lo que quedó muy claro en cuanto empezamos a ver los cortometrajes es que se trata de una serie que celebra la creatividad; no hay una historia que se parezca a otra. Los diecisiete cortos incluyen confesiones grupales, invitados de mal agüero, surrealismo, declaraciones de amor, insomnio y hasta un breve coqueteo entre la reina de Inglaterra y el Papa (ver debajo). Incluso tenemos un auténtico cuadro musical. Es sorprendente que estos cortos tan increíbles y ambiciosos se hayan concebido y filmado en unos pocos días.
Foto del cortometraje de Paolo Sorrentino para Hecho en casa.
Estas historias se vuelven mucho más conmovedoras cuando los directores se graban a sí mismos y a sus familias, documentando las dificultades que todos estamos enfrentando mientras intentamos adaptarnos a una nueva normalidad completamente recreada y por momentos irreconocible. Nos comparten una mirada íntima de sus vidas y nos recuerdan que todos estamos pasando por lo mismo.
Trabajar en este proyecto fue una auténtica obra de amor, y pudimos traerlo a Netflix en tan poco tiempo gracias al compromiso de todos los equipos que lo hicieron posible. Tenemos muchas ganas de compartir estas historias con nuestros miembros de todo el mundo.
Es muy raro trabajar en un proyecto que deseas que, en un futuro cercano, se sienta como de otra época. Sin embargo, vemos Hecho en casa como una cápsula en el tiempo donde se captura toda la gama de emociones que sentimos durante los últimos meses. Esta pandemia global afectó a cada persona de este mundo de manera personal, pero el mensaje de Hecho en casa es claro: estamos todos unidos por una experiencia compartida.
—Teresa Moneo, directora de Películas Originales
